Tuesday, November 13, 2007

Dictando clases

Siempre dije en mis tiempos de estudiante, "Cualquier cosa menos profesor"

Sin embargo, heme aquí, preparando clases, acabando de despedir a uno de mis alumnos particulares, tratando de ser mejor profesional para que vean en mi no necesariamente un ejemplo, pero si alguien a quien acudir para absolver alguna duda.

Y surge una cosa mas. Empiezo a sospechar que gran parte de la enseñanza radica en hacer de uno mismo un ser humano con valores, y vamos que en ninguna maestría pedagógica exigen pasar por un detector de mentiras.

Sin embargo, se que cualquier persona que acude a un salon de clases sabe leer en los ojos, y descifrar en el tono de voz de sus profesores, que tanto de verdad hay en lo que se les dice.

Antes mi reto era tener una carrera exitosa, cuanto he cambiado, y que bueno que fue asi.

En mis alumnos veo mi gran reto ahora. Su fracaso es mi fracaso, y sus exitos mi alegría.

Despues de mi familia, de mi esposa a la que amo, y de mi hija que me alegra el alma, tengo una familia por la que ver... una bella familia que me empuja a ser mejor músico, pero sobre todo, a ser mejor persona.

Tuesday, October 30, 2007

la mente mimetiza el amor, y a veces se le ve donde no existe... ni existira

Yo trabajaba en una disco llamada De Parranda, antes el Noctambul. Yo durante el show cantaba los rocks en ingles, en español y alguna que otra salsa, sin embargo quien se llevaba las miradas de las chicas era el vocalista principal, quien aparte de esforzarse por tener un fisico atractivo a los ojos femeninos (yo siempre he sido gordito y a mucha honrra), poseia verdadero talento para el baile, lo que arrancaba algunos gritos entusiasmados de mas de una chica.

Al final de cada show se me acercaban las chicas a preguntarme el nombre del vocalista principal (el se llamaba Daniel) y donde lo podian encontrar. Una de tantas veces, una chica bastante bonita se me acerco. Imagine que me preguntaria por Daniel. Me acerque a decirle donde se hallaba el, pero ella no me dejo hablar, simplemente me tomo de los hombros y me beso.

Fue un beso de esos de final de pelicula, extenso y con musica de fondo (estabamos en medio de la pista de baile).

Al separarnos ella me pregunto como me llamaba... yo le dije mi nombre y ella sonrio y dijo que se llamaba Christy.

Salimos de alli abrazados y algo atontados, pero felices. Era una cosa que jamas me habia pasado ni en sueños.

Saliendo de alli mi buen amigo Hugo (el tocaba la guitarra en la orquesta) se me acerco y me dijo que la olvidara, que ella hacia eso con todo el mundo, que si queria pasara el rato con ella pero nada mas. En ese momento debo reconocer que me cerre, y le dije que no me arruinara la magia del momento, que ella no era asi, etc, etc etc.

El me dijo: No quiero verte llorando la semana que viene, y si te dan ganas te escondes en el camerino. Tiro la puerta del mismo y se fue.

Durante toda esa semana la saque a pasear a muchos lugares, le presente a todos mis amigos, fue una semana de verano magica. Al llegar el viernes ella me confeso que tenia una hija de 1 año, y que si yo deseaba terminar con aquella relacion, que lo entenderia.

Yo le dije que no tenia problema con su hija, y que mientras pudiera serles de ayuda en cualquier cosa que contara conmigo.

Al dia siguiente tocaba discoteca, llegue feliz a iniciar un nuevo show de sabado, cuando ella entro... del brazo del administrador del local... al cual abrazaba y besaba escandalosamente.

Sentado en el pasadizo que esta atras de la entrada al escenario de local, solo, escuche a mi amigo Hugo decirme "te lo dije, yo queria evitarte este mal rato, ahora se valiente y sube a hacer lo que hacemos todos los sabados"

De camino al escenario mis amigos me dieron muchos animos, y decidi fingir que estaba tan feliz como en cualquier actuacion anterior.

Nunca mas la vi, pero desee que donde quiera que vaya cambie, para que le de un ejemplo de vida a su hija, quien en este momento debe tener 7 años.

Cuando te pasan cosas asi sientes que no hay nada mas que esperar a que pase el dolor para seguir adelante. Sin embargo, con amigos que te animan, con buenos amigos, el dolor se vuelve en algo que solo esta alli si le prestas atencion.

El amor es algo tan transparente que si se le trata de mirar fijamente... desaparece.

Monday, October 29, 2007

El rock (nada de drogas sexo y rock and roll, solo rock)

Recuerdo que fue una época en que mi familia y yo atravesábamos un mal tiempo. Me ví obligado a salir a la calle a ver que encontraba, básicamente para poder pagar mis estudios al menos, los que había iniciado hacía relativamente poco.

Le toque la puerta a un buen amigo llamado Hugo, para preguntarle si en su banda necesitaban un tecladista. El tocaba en un pub en barranco, y esto representaba, en caso de que me aceptase, un trabajo fijo.

Hugo me dio una lista de 40 canciones que debía aprender y memorizar, tanto en lo que hacía el piano en cada una de ellas como en los coros. Fui con la lista a la casa de un buen amigo mío, de esos que tiene discos que empapelan y cubren las paredes de su cuarto, con una lista que le rogue me ayudara a hallar en versiones originales, para poder aprenderlas.

Estaba tan necesitado de trabajar que demoré solo 3 días en memorizar las 40 canciones, entre las cuales había temas de the beatles como Hey jude (full piano), o Baby I Love your Way (con acordes de armonía funcional que desconocía y que debí descifrar con mi oído de jóven músico).

A las dos semanas estaba tocando rock en Barranco, y ese trabajo me permitió entender muchas cosas, asi como aprender otras tantas. Fueron casi 12 años de mi vida dedicados a aprenderme canciones para cada fin de semana y cantar por las madrugadas. Aprendí mucho de tantos tipos de música, que el rock tiene mas de un matiza que golpear la tarola como creen muchos, y que los textos del rock tienen una especie de poesía que no es poesía, que nace de la misma necesidad de la música de ser cantada en las manos de un cantautor sumamente visceral y franco.

Fui mui feliz en toda esa época. Estar en una banda es lo máximo, y tardaría mucho tiempo para entender que aquella música tenía identidad completa solo cuando la ejecutaban los autores de la misma.

Hace algunas semanas decidí dejar de cantar música de otras personas y dedicarme a mi labor composicional de manera exclusiva, y no puedo negar que a veces extraño coger la guitarra y cantar alguna canción de Tracy Chapman, o sentarme al piano y cantar alguna balada de Hombres G, pero lo que hago ahora me hace sentir mas pleno.

Ya no trato de ser famoso emulando exitos ajenos. Ahora trato de encontrar un lenguaje propio, una manera mía de decir las cosas, de decir mi verdad a los que me puedan oír.

Lo mas importante, según mi primer maestro de Composición, es que un compositor tenga algo que decir. Mi algo se remonta al orígen del Universo, y mientras Él exista, tendré mil razones para cantar rock, y rock del bueno... del auténtico.

El Primer Beso

Besar...besar por primera vez.

La idea rondaba por mi mente desde hacía mucho tiempo atrás, y es que a los 16 años muchas cosas pelean por ser portadas en la mente. Yo no había tenido enamorada hasta el momento (no se como se diga en tu lugar, en Perú los que andan de la mano, se besan, y se dicen que se quieren y guardan fiedelidad, se les dice enamorados), pero si me había ilusionado mas de una vez con alguna que otra chica. La verdad me enamoraba cada media hora de alguien diferente, pero si para el amor no hay edad, seguramente tampoco hay cronómetro.

Yo era uno de esos chicos que pasaba el día oyendo música romántica (Air Supply, Elthon John y compañia) imaginándome que encontraba el amor de mi vida, que paseábamos por Barranco o Miraflores (si vienen a Lima, tienen que pasear por esos lugares) y bueno, mis sentimientos eran de lo mas puros e inocentes.

Cierto día, en mi comunidad realizaron una jornada sobre el enamoramiento. El tema me obligo a ser asistente de aquellas ponencias, sobre todo por que sospeche que en algún momento del día harían algun ejercicio para el cual debía formarse parejas, y que esa podría ser mi oportunidad! Mis sospechas fueron vanas, no hubo nada de eso, solo una laaaarga mañana con gente que hablaba de la importancia de el amor.

Entre los asietentes había una chica bastante mas alta que yo, con una mirada de esas que te hacen olvidarte de cuanto haya alrededor de sus ojos, y con una voz sumamente tierna. Se llamaba Mary.

Uno de los tipos mas galanes de lugar la detectó cual radar, y no se le despego ni por un momento. Yo, vencido sin haber intentado cosa alguna, me retraí como era mi costumbre, y me senté a solas con mi guitarra en un patio contiguo.

Cerré los ojos para imaginar cualquier momento bueno, cualquier lugar bonito en el que podría estar. Los abrí para descubrir que Mary estaba a mi costado.

"Ese chico de Chompa negra no se me despega por un instante, vine aquí escapando de el. Como te llamas?"

La charla duró poco, nos estaban llamando para la siguiente parte del tema.

Al culminar la Jornada nos juntamos en medio del tumlto que abandonaba el salón y retrasamos la velocidad de nuestros pasos. Nos quedamos solos.

Sentados en una de las bancas del colegio parroquial, ella me miro muy fijamente, tanto que me dio un poco de miedo. La miré vencido y le dije lo único que me pasaba por la mente:

"Jamás había estado en una situación como esta... que debo hacer?"

Creo que mi franqueza la enternecio mucho. Ella acerco su rostro al mio para susurrarme en el oído: "abrázame"

Lo que sucedió a continuación es demasiado complicado de describir. Simplemente nuestros labios se buscaron, y no se detuvieron hasta hallarse mutuamente, y abrazarse hullendo del frío de aquél invierno.

Salimos de alli tomados de la mano. Era increíble, por fin tenía alguien a quien amar.

A la semana siguiente nos vimos de nuevo, y le conte las mil cosas que habia planeado para hacer ese día: "podemos ir al cine, o a pasear, o lo que tu quieras, te gusta el teatro? ...."

Ella me miro con pena, y me dijo lo que jamás nadie que estrena felicidad quiere oír. Me dijo que todo había sido muy repentino, que aquello nunca debió pasar, que lamentaba si me había ilusionado, que esperaba que alguna vez lo pudiera olvidar todo. Yo no podía creer lo que oía.

Una vez que ella se fue me dirigí a la banca donde todo había ocurido hacia una semana tan solo, para convencerme que alli no había nadie mas que yo y mi corazón roto.

Hace algunos años volvi por curiosidad a buscar aquella banca para dar con que la había removid en una de las tantes remodelaciones del colegio parroquial. No se porque me dió por tararear la última estrofa de "Y nos dieron las diez" de Joaquín Sabina:

no había nadie detrás
de la barra del otro verano.
y en lugar de tu bar
me encontré una sucursal del banco hispano americano,
tu memoria vengué
a pedradas contra los cristales,
-"se que no lo soñé"-
protestaba mientras me esposaban los municipales
en mi declaración
alegué que llevaba tres copas
y empecé esta canción
en el cuarto donde aquella vez...

donde aquella vez un soñador cumplió su sueño... y una semana mas tarde, despertó, como cuando uno se despierta de golpe y se pregunta si durmió algo.

Mirando hacia atrás (o hablando a solas)

No, no necesariamente implica perder el tiempo mirar hacia atrás. Recordar un hecho o una persona no va obligatoriamente a ser un momento de lamerse las heridas o sufrir, hay veces en que un simple recuerdo nos puede arreglar el día. Mi caso era bastante peculiar, sobre todo durante mi adolescencia.

Cuando me acordaba de un amigo pasaba algo muy similar a las coversaciones que sostenía Luke Skywalker con Obi Wan luego de que este último fuera abatido en batalla. Sentía que mis amigos aparecían a mi lado y (basado en el banco de datos que poseemos todos de reacciones y puntos de vista de amigos) oía su voz replicando, riendo, aprobando o desaprobando.

Y bueno, la verdad esto suena algo tétrico, alguien que prefiere imaginar conversaciones a tenerlas, y si que lo era. Me convertí en alguien muy solitario sin proponermelo siquiera.

Paso el tiempo y mi interacción con las personas se hacía complicada. Aprender a decir lo que piensas cuando siempre te guardas cada frase, cada idea para ti, resultaba simplemente complicado.

Cierta vez alguien me dijo que no era bueno hablarse a si mismo, o resolver un problema a solas. Le pregunte del porque.

Contestó:

El ser humano es tremendamente subjetivo: si reflexionas a solas o eres muy duro, o eres muy concesivo. Nada como la neutralidad de un par de oídos ajenos.

Desde ese día cultivé la conversación con los demás. Sin embargo caí en algo que no se que tan malo sea, pero por lo que leo en los escritos de mi amigo atormentado74 no es tan grave: Cada vez que hablo con alguien, disfruto mas que hablar, escuchar al otro.

Thursday, March 15, 2007

La soledad

La soledad es una mina de oro, y como todos sabemos el oro puede tener muchos usos, algunos provechosos y otros simplemente nefastos.

Con oro podemos alzar un hospital y pagar a los mejores médicos, a fin de que los mas necesitados puedan atenderse al lujo de la mejor clínica privada... pero con el mismo oro podemos adquirir suficiente droga para destruir y hundir en la mas cruda miseria a cientos de vidas.

Con oro podemos construir casas que alberguen niños que no tienen un hogar, y también podemos construir casinos donde almas indecisas y débiles despilfarren lo que algunos ganaron con esfuerzo.

La soledad es una mina de oro. La soledad, alguna vez leí, es un estado que muchos buscan, y que justo cuando se halla ya no se le quiere mas. La soledad es tema de muchas canciones que no llamare románticas, si no torpes. La torpeza es definida como lentitud o falta de elementos para entender cosa alguna, y en este tipo de música la soledad es descrita como un estado que solo llegará a mi desventurado final, pero que necesito y a la vez merezco. Hay palabras mas adecuadas, pero prefiero llamarlas torpes, pues definir así a la soledad es en definitiva ausencia de entendimiento.

La soledad por la ausencia de un ser querido es un tipo de soledad que a todos nos ha tocado ejercer pero ojo aquí, pues llegado un momento este sentimiento se vuelve en egoísmo, y su mutación es tan lenta que pasa casi desapercibida. En un momento pensamos en la persona, en por que se tuvo que ir. Lloramos su ausencia, y todo esto es completamente valido, humano, y hasta necesario. Sin embargo, sin darnos cuenta como, todo este dolor (que siempre merecerá el mayor de los respetos) se convierte en frases como “por que me tiene que pasar esto a mi” “por que siempre yo termino solo” “Que hice yo para merecer esto” “Nadie sufre como yo” “Nadie puede entender mi sufrimiento” Y es aquí donde la soledad pasa a ser alimento del egoísmo.

Ensimismarnos en el dolor hace sufrir también a quienes están a nuestro alrededor, y nos quita la capacidad de darnos cuenta de que al hacernos daño hacemos daño también a los demás. Esto es el colmo del egoísmo.

Donde esta entonces, el oro de la soledad?

Podría mencionar por ejemplo

Que el artista concibe en soledad belleza para otros seres humanos
Que la soledad es la mejor manera de valorar la compañía de los tuyos.
Que la soledad es un alimento necesario para descansar el alma.
Que la soledad era el lugar que miles de Santos buscaban para hablar con Dios.
... y diría por último que la soledad que hace bien es la que dentro de sí misma busca al otro, y la que hace mal es la que uno mismo se buscó.

Wednesday, December 06, 2006

Rolando

Cursaba el 4° ciclo de estudios superiores en el Conservatorio, estaba (para variar) sentado frente a un piano, con un lapiz entre los dientes y tratando de invocar el espíritu de la quinta musa desempleada, pues llevaba ya tres semanas sin componer una sola melodía, y a mi maestro no era facil irle con cuentos.

De pronto la puerta sonó, y mi amigo Rolando Tapia apareció en escena cual personaje de los looney tunes y se sento a mi costado.

"¿Por qué tan preocupado Juan Martín?¿En que piensas Juan Martín?¿Que te abstrae Juan Martín?"...

Rolando amaba averiguar los segundos nombres de sus amigos, para asi martirizarlos en caso de que estos sean información reservada. La verdad no era un pesado, era un tipo como sacado de una caja de sopresas. Solía caminar por los pasillos del conservatorio saltando, feliz de ser músico, orgullosos de haber ingresado al Conservatorio, y cuando algun pianista estaba tocando algun ritmo y la música llegaba a los pasillo, se ponía a bailar sin mas ni mas,simulando un fallido pero divertidísimo personaje de algun ballet stravinskiano.

No es nada de gravedad -Le contesté- es sólo que ya van varios días que no se me ocurre nada, y la verdad nisiquiera he decidido para que instrumento de viento debo componer.

"yyyyyyyyy.... que tal si.... bueno... solo digo... ¡¡¡QUE TAL UN SAXO???

Luego de exclamar esta frase puso un rostro exactamente idéntico al del marciano marvin y dijo "no te parece emocionante???"

Saxo -pense- no suena mal.

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Pasaron tres semanas mas y aún no se me ocurría ninguna melodía, armonía o ritmo que mereciera escribirse y presentarse en clase. Mas estresado aún por ello baje a la cafetería, donde me presentaron a una chica que acababa de llegar. La llamaremos Lucía. Lucía era pariente de uno de los maestros de la academia donde yo me prepare para postular, y ella me tomo confianza en segundos. Me comentó que le había encantado lima (ella no era de aquí) que la gente era super buena honda, y que en particular le había caído super bien un chico cuyo nombre había olvidado, pero que describió como sacado de los cartoons de Chuck Jones y que tocaba el saxofón.

Obviamente era Rolando.

La semanas siguientes entre mi estress y mi falta de creatividad crónica como gripe costeña, les acompañe como tercero, y Lucía y Rolando se veían muy bien juntos, almorzábamos en trio, ibamos a sacar copias juntos. Eramos los "tres son multitud" del Conserva... hasta que un dia Lucía me jaló a un costado, uno de esos días en que Rolando no iba a clases, y me confesó que él le gustaba muchísimo.

Pues genial! -Le dije- Rolando es una excelente persona, y se va a leguas que los dos se complementan muy bien. "Si -dijo ella- pero el protocolo exige que sea él quien me diga para estar... digo, en donde nací la regla es así, aqui tambien, no?"

Ella tenía razón.

Al día siguiente como todo buen amigo (al final nos lo agradecen, pero en fin) le pregunté a Rolando si el sentía algo por Lucía. El se puso colorado como un tomate y me confeso que sí, pero que estaba mas seguro que sam bigotes de su arma (lo dijo textualmente asi) que ella solo lo veía como amigo.

Algo apenado por no poder rebelarle el secreto, pues Lucía me rogo que no se lo dijera, subí al aula donde componía yo y toda mi promoción, trate de olvidar un momento el asunto de mis amigos, y mire fijamente mi hoja en blanco, junté las manos y reze asi:

"Señor, esta es una emergencia, por favor, llevo mes y medio sin componer, podrias mandarme ayuda?"

Dichas estas palabras apareció en la puerta del aula una chica excesivamente atractiva quien me sonrió, entró como si fuera su casa, se sentó a mi costado, me beso la mejilla y me preguntó como si me conociera de toda la vida.. "¡Como estas?"

*** Nota mental: Un año mas tarde ella misma me confeso, ya siendo grandes amigos, que el dia aquel me confundio con alguien que habia conocido en una fiesta.***

Yo estupefacto por el hehco, le dije tartamudeando (era harto tímido) que estaba bien.

- ¿Y que estas haciendo?
- Estoy tratando de componer
- Que bacán, y para que instrumento?
- Para saxofón... por que?

A ella se le iluminó el rostro, me palmeó el hombro y me dijo: "¡¡¡Yo soy saxofonista!!!"

Pasamos cerca de una hora hablando del saxofon y de sus posibilidades técnicas, y yo tratando de jugar un poco dije que necesitaba ayuda del alma de Vivaldi, quien era famoso por componer rapidisimo. Cogí un papel payaseando y con el lapiz lo llene de puntos a la velocidad que permite el jugueteo de una mano garabateando una hoja. Ella rió mucho, se despidió y a partir de ese dia fuimos grandiosos amigos. Cosa curiosa, chica linda, pero no me nacio mi incurable interés de pareja.

Cogí el papel donde había garabateado y toque al piano lo que estaba alli escrito. Era una melodía muy buena realmente, dinámica, juguetona... lo mas curioso es que no la escribi, fue fruto del azhar en un garabateo de puntos sobre un pentagrama.

Luego de este suceso casi inverosimil, pero que yo atribuyo al poder de la oración, me pase la tarde entera componiendo en base a esta melodía fortuita, y termine cansadisimo, pues boté toda la energía de cuantas semanas había pasado sin escribir.

Al día siguiente seguí trabajando, al siguiente tambien, y luego de un mes estaba saturado. La obra estaba avanzando muy bien, pero ahora estaba bloqueado por estress. Sentía que necesitaba una motivación para terminar la obra, ya que Rolando la estrenaría y no quería decpecionarlo diciendole que no la había podido concluir. Ello tambien implicaría una nota desaprobatoria en mi especialidad académica.

Justo por esos días Lucía se despidió de mi, volvería a su ciudad. Le pregunte por Rolando, y prefirió no tocar el tema, al parecer ninguno había dado el primer paso, y talvez, amigo lector, pienses que debí haber metido mi cuchara en el asunto, pero las veces que lo he hecho las cosas siempre terminaban mal y yo resultaba siendo el culpable.

En fin, Rolando se enteró que ella partía, pero andaba un poquitin ocupado en preparar sus examenes finales, así que como igual lo veía como un asunto acabado, decidió olvidarla.

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Paso una semana de ello, lo recuerod muy bien. Cruce la puerta del Conservatorio y sentada en las bancas para visitantes vi a una profesora llorando amargamente. Me acerque a la maestra con sumo respeto y le pregunte que había sucedido. "El chico saxofonista... Tapia... ha muerto de pulmonía"

Rolando Tapia murio a los ventipico años, y todos sus amigos al enterarse lloraron amargamente, pues era uno de esos que se hacia querer. La frase que mas repitieron ese dia era lo penoso que era ver como se truncaba un futuro músico.

Sin embargo, aquella tarde, en el ensayo, un perosnaje del cual hablaré en otro momento se paró delante de todo el alumnado reunido, y dijo:

"Quisiera que por favor no lloren, por que es el peor homenaje que se le puede hacer a alguien que nos hizo tan felices. Rolando no fue un caso de carrera frustrada, el vivía orgullsoos de cada logro, y disfrutaba cada segundo. Fue un estudiante íntegro, y un gran amigo.

Por como yo lo veo cuanto hizo lo hizo bien, y no es justo que lo veamos como un fracasado, o que simplemente lo recordemos hoy y lo olvidemos mañana, por que Rolando ha hecho en este lugar cosas mucho mas importantes que simplemente morir."


Luego del entierro, y de haberlo llorado mucho no por pena sino por que lo extrañaba, mi composición para saxofon tomo otro camino. Lucía tocaba el piano, asi que la obra fue escrita para dos pianos y saxo soprano, y en el medio hay una melodía en la que ambos se encuentran (podría explicarlo en lenguaje técnico, pero en resumen eso es lo que hay).

La obra fue estrenada mencionando que estaba dedicada a Rolando Tapia, y pudieron asistir sus amigos a oírla. La mencionaron en la crítica musical de la semana en el diario el comercio, y me valió comentarios agradables de mis condiscípulos. Es increíble lo mucho que hacen los amigos por tí, aún cuando parten.

Si a traves de esta historia Rolando te cayo bien tambien, te hizo sonreir, y te conmovió siquiera un poquitin, regálale unos segundos, para desear en simultaneo que esté donde esté, tenga un saxo cerca, y muchos amigos a los cuales seguir haciendo felices.

Va por ti Rolando! Va por ti!

Saturday, December 02, 2006

Examen de admision

Luego de tres años de estudiar toda la currícula de estudios preparatorios había llegado el momento de ingresar al nivel superior del Conservatorio. Tres años se dice rapido, pero fueron tiempos trascendentales, en los cuales pude decidir muchisimas cosas.

Gracias al esfuerzo hecho había alcanzado un mínimo puntaje exigido para evadir el examen de admisión, de manera que, oficialmente estaba ya dentro del Conservatorio.

Sin emargo la dirección académica decidió alzar un poco la balla el año aquel, y se acordó que aún los alumnos con ingreso directo debían participar de un test psicológico, el cual sería determinante para el ingreso. "Un test - pensé - no puede ser tan dificil".

Llegamos mi promoción entera a un salón amplio, (éramos entre 70 y 80 personas)y nos recibió una señorita con una cara gentil y una mirada que la pintaba entera, parecía una persona sumamente buena, y a la luz de los años pude corroborar que en este caso rarísimo, la primera impresión fue cierta. Nos alcanzaron unas hojas que debíamos llenar. Eran 333 preguntas de respuesta corta, todas relacionadas con maneras de reaccionar, nuestro pasado, opiniones sobre tal o cual cosa, etc.

Yo me senté y me di cuenta inmediatamente que había preguntas que 67 o 89 números mas adelante se repetían formulándose de forma distinta. Genial maniobra para descubrir si estabamos mintiendo. Fue cuando razoné y pensé, "en estos casos decir la verdad siempre resulta" asi que llene la hoja con cuanto yo pensaba en realidad.

Al terminar el exámen en los pasillos, se inicio la clásica conversa entre estudiantes despues de una evaluación. Yo simplemente me animé a preguntar a quemaropa: "¿Alguno escribió lo que realmente piensa?". Me quede helado cuando todos a coro con una expresión de perplejidad me contestaron, ¡¡estas loco??

Una buena amiga me comentó que ellos (el comité de evaluación psicológica)no tenían derecho a auscultarnos de manera obligatoria, así que nadie puedo lo que sentia, sino lo que sabían que ellos deseaban escuchar.

........

Llegó el día de la publicación de los ingresantes, y estaba el clásico tumulto frente a la pizarra del hall del Conservatorio. Me acerque muy sonriente y emocionado, pero por mas que busqué mi nombre no figuraba en los ingresantes. Luego de diez inmensos minutos bajaron otra lista con alumnos que ingresaban bajo condición de estudiar con ahinco... tampoco estaba mi nombre alli.

Mi amiga me tomo de la mano y me sacó de alli. Yo tenía ganas de llorar, y lo que hubiera hecho cualquier amigo o amiga es convertirse en un pañuelo. Ella no lo hizo, me miro fijamente, y dijo: "No dejes que el dolor te invada, solo debes pensar en que vas a hacer".

Yo le dije que la única opción era estudiar en un instituto privado, pero que eran carísimos... y bueno, al final le dije que lo intentaría (postular de nuevo)el año que viene.

Cuando me estaba llendo a casa baje al hall pues me era obligatorio pasar por alli para salir del Conservatorio, y vi que habían publicado una tercera hoja con solo dos nombres:


la hoja decía:

"Alumnos que tienen su ingreso condicionado a evaluación y tratamiento psicológico"

1. Martín Portugal (yo)
2. Xxxxxxx Xxxxxxx (un amigo violinista que acababa de llegar de rusia)

Pensé que habia que estar loco para que lo cataloguen a uno en una lista con ese título, sin embargo pienso ahora con los años (y luego de haber ido al consultiorio dos veces para que me declaren cuerdo) que decidir ser artista tiene una gran dósis de locura... y gracias a ese momento en mi vida, puedo decir dos cosas:

1. Que a pesar de todo vale la pena decir siempre la verdad.

2. Que para ser músico... hay que estar loco!

Wednesday, November 15, 2006

Siempre hay magia

Quisiera titular esta historia con nombre de mujer, pero el título reza mis motivos. Yo trabajaba en el Bertolotto, era segundo cantante y pianista de la orquesta del lugar, y semana tras semana llegaba algo aprisa al escenario, comentaba con mis colegas músicos alguna que otra cosa e iniciaba el show a las 10 de la noche.

Nunca me llamó la atención andar buscando amores por esos lares, y no fue por que no hubieran chicas lindas (la verdad todas lo eran) pero era una epoca en que estaba solo a mucha honrra. Sin embargo un día me quedé prendado de una joven que tenia trabajando en el local apenas unos días. Ojos café inmensos, tez trigueña. un cabello negro y ondulado que rozaba lo impredecible en su movimiento, y una voz tierna acompañada de una bella sonrisa... se podía pedir mas? Era simplemente una mujer tan preciosa como las de los libros de Bryce.

Quisiera amigos, contarles su nombre, pero simplemente no lo recuerdo.

Luego de buen tiempo de acercarme a donde estaba ella al final de cada show, luego de varias semanas de hacerle la guardia hasta que al fin cerraba el local y se podía caminar mientras el sol salía (el local cerraba a las 5:30 de la mañana) pude al fin invitarla a salir.

El día aquel planee todo pero no con la inseguridad de no querer dejarle nada a lo espontáneo, si no por tener mas bien definidos los sitios a donde la llevaría, y a decir verdad fue una noche inolvidable, yo estaba atontado por el hecho de al fin salir con ella y a ella se le veía muy alegre.

Luego de ello me pregunto si la podía acompañar a su casa. Ella, como casi todas la personas de 20 años que conozco, aún vivia con sus padres, pero pudimos conversar en su sala sin mayor problema. La conversación inició cuando yo pregunte simplemente "¿Como eras cuando eras niña?". Yo formule esa pregunta a las 12 de la noche, y cuando nos dimos cuenta eran las 5 de la mañana. Me hizo sentir muy bien que tanto para mi como para ella el tiempo pasara volando cuando hablábamos.

Bajé a tomar un taxi, y nos despedimos con un inocente pero tierno(y extenso) beso en la mejilla.

A la semana siguiente me le acerqué para preguntarle cuando podríamos volver a salir. Ella me eludió para luego, al final del trabajo, confesarme que tenía pareja, que había accedido salir conmigo por que estaban peleados y pensaba que no volverían a juntarse mas, y que al fin estaban juntos de nuevo. Tambien dijo todo ese rollo de que no quise ilusionarte, y de que seamos solo amigos... ¿¿Hace falta decir eso siempre??

Yo me sentí fatal, esta vez me habia entregado mucho al deseo de estar con ella, de amarla, de darle lo mejor de mi... y de repente nada existia.

Me enferme, mi cuerpo empezo a revelarse... la verdad puede sonar esto un tanto exagerado, pero estuve a punto de volverme loco. Sin embargo, algo me hizo volver a la realidad, y es que un buen amigo me había encargado que escribiera una canción para una obra de teatro. Pense "Pues bien, primero hago la canción para cumplir con mi amigo... luego de eso, si quiero, me vuelvo loco".

La canción la escribí la tarde despues de todo lo narrado... herida abierta y corazón roto, cogí un lápiz, mi guitarra, y un pentagrama vacío. La canción se terminó de crear en 7 horas. Cogí el papel, lo limpie de borrones y escribí en el título el nombre de la obra teatral para la que serviría:

EL DIA DE LA LUNA

Por un momento quise poner el nombre de la chica de ojos cafes, de cabello rizado... de voz delgada y buena...pero como por arte de magia se había borrado de mi mente y hoy, aún hoy, ya no lo recuerdo.


P.D. Por cierto, la canción fue grabada en vivo en versión para guitarra, violín, contrabajo y oboe en Julio del 2000, fui a ver a la protagonista de este relato y le obsequié el master original de esta grabación (no guardé una copia para mi). Ella lo escucho, y me dijo que era un tarado si pensaba que ella me iba a creer que la habia compuesto para ella. Me trató como un charlatan, un mentiroso, y jamas me volvió a hablar.

Hay cuentos que no tienen final feliz... pero siempre, siempre hay magia.